¡Socorro! tengo un adolecente en casa...

Los jóvenes entre 13 y 18 años tienen una gran variabilidad en su estado de ánimo,(sin ser patológico, como puede ser en el adulto). Es por esto que padres de hijos adolecentes deben desarrollar una gran tolerancia y paciencia. Hay tres libros que me han ayudado mucho como terapeuta y madre de adolescentes (esto último ya hace un tiempo). Ellos tienen títulos muy sugestivos y son: “Como sobrevivir la adolescencia de su adolescente” del Dr. C.Robert , “Los hijos y los límites” de Jaime Barylko ( éste excelente para padres y madres)..y “ El miedo a los hijos” del mismo autor. Como dice Barylko, los padres no entendemos a nuestros hijos adolescentes, pero tampoco ellos nos entienden a nosotros. Desde hace 20 o 30 años se puso de moda “amigarnos” con los hijos de la edad difícil. “Amigarnos” significa hablar como ellos, vestirnos como ellos, recorrer sábados a la noche, los boliches de moda ( y terminar con terribles jaquecas por soportar el ruido infernal de la música de moda, y con los pies hinchados tras largas horas de aguante, parados o moviéndonos como robots), pero todo este sacrificio no importa si sirve para ser “amigos” de nuestros adolescentes. Error: ellos no quieren amigos “viejos” , quieren a mamá y papá diciéndoles NO, cuando deben devolverlos al camino correcto. Los jovencitos se descarrilan con facilidad, se dejan influir por sus pares y es ahí cuando debemos estar los padres sin falsos amiguismos, para llevarlos con cariño y mucha firmeza al carril seguro. Los amigos son cómplices, los padres tenemos la obligación de advertirles de los peligros del mundo exterior, sin miedo a perder su cariño o admiración. En varias oportunidades, en mi consultorio, recibo madres ofuscadas ( por supuesto hablo de madres jóvenes y a la moda), porque su hija de 15 años le saca su ropa ( la mayoría de las veces sin aviso) para usarla cuando sale con sus amigas. Yo la tranquilizo diciéndole: “sra. no se preocupe, es una conducta normal en las adolescentes, el problema aparece si ud. quiere ponerse la ropa de su hija”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario